lunes, 23 de julio de 2012

Señora del Perchel

Málaga volvió a amanecer muy temprano, el madrugón era obligado, la cita era muy esperada, la Señora del Carmen Coronada volvía a las calles de la ciudad y tras Ella, una cascada de devociones y sentimientos hacia la Patrona de los mares.
Málaga volvió a ser marinera, en una intensa jornada de principio a fin, de rosario de la aurora hasta la Catedral, de Eucaristía en el primer templo, de procesión al puerto, de besapie y veneración de files, de procesión marítima y de procesión triunfal hasta la Parroquia del Carmen.

Multitudinario rosario que se iniciaba con el estruendo de un cohete que servía para despertar a un barrio y a una ciudad, celebración en la Catedral presidida por el vicario general, Alfonso Fernández Casamayor. A la finalización de la misma y por la puerta principal del primer templo malagueño la Señora inició recorrido acompañada por los sones de la Banda de Música de Expiración, hasta la sede de la Autoridad Portuaria donde quedó expuesta a los devotos y fieles que no dudaron en vitorearla y pedirle ayuda en estos momentos tan complicados.

Más tarde fue embarcada en el remolcador para bendecir las aguas y rogar por los difuntos marinos que marcharon y ahora están a su lado, volvió al muelle 2 del puerto malagueño donde fue entronizada para iniciar su procesión de vuelta a su barrio.


Iniciaba el cortejo la Banda de Cornetas y Tambores del Cármen, lo seguía representaciones de hermandades de gloria, la cofradía de la Misericordia, autoridades de la Armada y el Ayuntamiento. La salida del recinto portuario se realizó con el Himno Nacional y la Salve Marinera interpretada por la Banda de Música de la Archicofradía de la Expiración que acompañó la procesión de vuelta.


Entre los estrenos destacar la peana tallada donde se puede apreciar una estrella de mar justo a los pies de la imagen y el frontal del trono, tallados ambos trabajos por los Hermanos Caballero de Sevilla, y dos ángeles en las esquinas realizados por el malagueño Juan Vega que también se encontraba entre los hombres de trono.

La Parroquia de Stella Maris como sede de la orden de los Carmelitas Descalzos recibió a la Virgen y se volvió a interpretar la Salve Marinera para tomar la Alameda de Colón antes de entrar en el puente.


Cruzó el puente de la Misericordia, que a la vez delimita su barrio con su ciudad y en él se vivieron momentos de emoción ante el estruendo de fuegos artificiales que alumbraron por momentos la noche, para que viera a la Estrella de los mares de vuelta a casa. Calle Ancha fue un espectáculo donde destacar la labor de músicos y hombres de trono que deleitaron ante la incesante lluvia de pétalos a los presentes


A la medianoche, la Señora que habita en la Parroquia que lleva su nombre volvía a su templo tal como salía arropada por el pueblo que le vitorea y le reza cada día del año.

Salve, estrella de los mares.


Foto:InciensoyVaral

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