sábado, 9 de marzo de 2019

Concierto de Miraflores-Gibraljaire en la Esperanza

El próximo Jueves Santo, la Banda de Música Miraflores-Gibraljaire acompañará al Dulce Nombre de Jesús Nazareno del Paso, hoy 9 de marzo, tras la celebración del triduo en su honor, ofrecerá un concierto a las 21 horas en la Basílica del Paso y la Esperanza.

Fuente:@pasoyesperanza

Subir al Calvario a la luz de las antorchas

Cada primer sábado de Cuaresma, la Hermandad del Monte Calvario ofrece una estampa única, en la subida del Santísimo Cristo Yacente de la Paz y la Unidad, desde la Basílica de la Victoria hasta la Ermita del Monte Calvario a la luz de las antorchas. 

Será hoy, a partir de las 21 horas cuando el cortejo partirá desde el Santuario y transcurriendo por su itinerario habitual: plaza del Santuario, plaza de Alfonso XII, Amargura, Vía Dolorosa del Calvario para llegar hasta su Ermita del Monte Calvario. 

Mañana, domingo 10 de marzo a las 12 horas tendrá lugar la Solemne Función Principal de Instituto; culto fundamental del curso cofrade en la Hermandad del Viernes Santo, en la Ermita del Monte Calvario. Dicho culto estará presidido por el hermano de la corporación, el Ilmo. Mons. D. Antonio J. Coronado Morón, vicario general y moderador de la curia de la Diócesis de Málaga, y canónigo de la S. I. Catedral de la Encarnación. En el transcurso de la Santa Misa, los hermanos del Monte Calvario renovarán su anual voto con el rito comunitario de la protestación de fe.

Fuente y foto:Hermandad del Monte Calvario

jueves, 7 de marzo de 2019

El Nazareno de la Misericordia llega a San Julián para presidir el Vía Crucis agrupacionista en la Catedral

Nuestro Padre Jesús de la Misericordia llega esta noche a San Julián, en la víspera del Vía Crucis Oficial organizado por la Agrupación de Cofradías de Semana Santa, que inicia tradicionalmente la Cuaresma. La talla de José Navas-Parejo protagonizará esta sagrada conmemoración en el interior de la Catedral mañana, viernes 8 de marzo, coincidiendo con el 75 aniversario de la bendición de su talla.

El cortejo de la corporación perchelera partía desde la Iglesia del Carmen a las 22 horas, el “Chiquito” como su barrio le conoce procesiona sobre unas sencillas andas y está acompañado por el trío de cañas “Caeli” (capilla musical). Como novedad, el estreno procesional del nuevo guion corporativo de la cofradía, obra diseñada y bordada por Samuel Cervantes, que fuera presentada y bendecida el pasado viernes. 

Mañana, viernes 8 de marzo, las puertas de la Iglesia de San Julián se abrirán a las 19:15 horas para que el “Chiquito”, llevado en su singular peana barroca de traslado, llegue hasta la Catedral para presidir el Vía Crucis antes de regresar a su barrio.

Foto:@cfdmisericordia

miércoles, 6 de marzo de 2019

Mensaje del Santo Padre Francisco para la Cuaresma de 2019

«La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8,19) 

Queridos hermanos y hermanas: 

Cada año, a través de la Madre Iglesia, Dios «concede a sus hijos anhelar, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que […] por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios» (Prefacio I de Cuaresma). De este modo podemos caminar, de Pascua en Pascua, hacia el cumplimiento de aquella salvación que ya hemos recibido gracias al misterio pascual de Cristo: «Pues hemos sido salvados en esperanza» (Rm 8,24). Este misterio de salvación, que ya obra en nosotros durante la vida terrena, es un proceso dinámico que incluye también a la historia y a toda la creación. San Pablo llega a decir: «La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8,19). Desde esta perspectiva querría sugerir algunos puntos de reflexión, que acompañen nuestro camino de conversión en la próxima Cuaresma. 

1. La redención de la creación 

La celebración del Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, culmen del año litúrgico, nos llama una y otra vez a vivir un itinerario de preparación, conscientes de que ser conformes a Cristo (cf. Rm 8,29) es un don inestimable de la misericordia de Dios. 

Si el hombre vive como hijo de Dios, si vive como persona redimida, que se deja llevar por el Espíritu Santo (cf. Rm 8,14), y sabe reconocer y poner en práctica la ley de Dios, comenzando por la que está inscrita en su corazón y en la naturaleza, beneficia también a la creación, cooperando en su redención. Por esto, la creación —dice san Pablo— desea ardientemente que se manifiesten los hijos de Dios, es decir, que cuantos gozan de la gracia del misterio pascual de Jesús disfruten plenamente de sus frutos, destinados a alcanzar su maduración completa en la redención del mismo cuerpo humano. Cuando la caridad de Cristo transfigura la vida de los santos —espíritu, alma y cuerpo—, estos alaban a Dios y, con la oración, la contemplación y el arte hacen partícipes de ello también a las criaturas, como demuestra de forma admirable el “Cántico del hermano sol” de san Francisco de Asís (cf. Enc. Laudato si’, 87). Sin embargo, en este mundo la armonía generada por la redención está amenazada, hoy y siempre, por la fuerza negativa del pecado y de la muerte. 

2. La fuerza destructiva del pecado 

Efectivamente, cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas —y también hacia nosotros mismos—, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca. Entonces, domina la intemperancia y eso lleva a un estilo de vida que viola los límites que nuestra condición humana y la naturaleza nos piden respetar, y se siguen los deseos incontrolados que en el libro de la Sabiduría se atribuyen a los impíos, o sea a quienes no tienen a Dios como punto de referencia de sus acciones, ni una esperanza para el futuro (cf. 2,1-11). Si no anhelamos continuamente la Pascua, si no vivimos en el horizonte de la Resurrección, está claro que la lógica del todo y ya, del tener cada vez más acaba por imponerse. 

Como sabemos, la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo. El hecho de que se haya roto la comunión con Dios, también ha dañado la relación armoniosa de los seres humanos con el ambiente en el que están llamados a vivir, de manera que el jardín se ha transformado en un desierto (cf. Gn 3,17-18). Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás. 

Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. El pecado que anida en el corazón del hombre (cf. Mc 7,20-23) —y se manifiesta como avidez, afán por un bienestar desmedido, desinterés por el bien de los demás y a menudo también por el propio— lleva a la explotación de la creación, de las personas y del medio ambiente, según la codicia insaciable que considera todo deseo como un derecho y que antes o después acabará por destruir incluso a quien vive bajo su dominio. 

3. La fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón 

Por esto, la creación tiene la irrefrenable necesidad de que se manifiesten los hijos de Dios, aquellos que se han convertido en una “nueva creación”: «Si alguno está en Cristo, es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo» (2 Co 5,17). En efecto, manifestándose, también la creación puede “celebrar la Pascua”: abrirse a los cielos nuevos y a la tierra nueva (cf. Ap 21,1). Y el camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual. 

Esta “impaciencia”, esta expectación de la creación encontrará cumplimiento cuando se manifiesten los hijos de Dios, es decir cuando los cristianos y todos los hombres emprendan con decisión el “trabajo” que supone la conversión. Toda la creación está llamada a salir, junto con nosotros, «de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm8,21). La Cuaresma es signo sacramental de esta conversión, es una llamada a los cristianos a encarnar más intensa y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular, mediante el ayuno, la oración y la limosna. 

Ayunar, o sea aprender a cambiar nuestra actitud con los demás y con las criaturas: de la tentación de “devorarlo” todo, para saciar nuestra avidez, a la capacidad de sufrir por amor, que puede colmar el vacío de nuestro corazón. Orar para saber renunciar a la idolatría y a la autosuficiencia de nuestro yo, y declararnos necesitados del Señor y de su misericordia. Dar limosna para salir de la necedad de vivir y acumularlo todo para nosotros mismos, creyendo que así nos aseguramos un futuro que no nos pertenece. Y volver a encontrar así la alegría del proyecto que Dios ha puesto en la creación y en nuestro corazón, es decir amarle, amar a nuestros hermanos y al mundo entero, y encontrar en este amor la verdadera felicidad. 

Queridos hermanos y hermanas, la “Cuaresma” del Hijo de Dios fue un entrar en el desierto de la creación para hacer que volviese a ser aquel jardín de la comunión con Dios que era antes del pecado original (cf. Mc 1,12-13; Is 51,3). Que nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación, que «será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales. Así, acogiendo en lo concreto de nuestra vida la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, atraeremos su fuerza transformadora también sobre la creación. 



Vaticano, 4 de octubre de 2018 
Fiesta de san Francisco de Asís 
Francisco

Fuente:vatican.va

domingo, 3 de marzo de 2019

“La Saeta” regresa por Cuaresma

Un nuevo ejemplar de "La Saeta" de Cuaresma será presentado a los medios de comunicación y al público cofrade por Bartolomé Martos Cobo, periodista de Canal Sur Radio y Televisión, el martes 5 de marzo, víspera del Miércoles de Ceniza, a las 20:00 horas, en la Sala Capitular de la sede de la Agrupación de Cofradías, sito en el Antiguo Hospital de San Julián. En el acto, además, intervendrán Andrés Camino Romero, director de la publicación cofrade, y Pablo Atencia Robledo, presidente de la institución nazarena. 

El precio de venta del ejemplar, de 204 páginas, será de 12,95 euros, pudiéndose adquirir en quioscos, librerías y tiendas especializadas a partir del miércoles 6 de marzo. Asimismo, el lector podrá encontrar la revista digitalizada, al precio de 10,95 euros, en la Web de la Agrupación de Cofradías. 

Con esta edición se entregará gratuitamente el libro titulado El fulgor de un trono. Historia, arte e iconografía de las andas procesionales del Santísimo Cristo Resucitado de Málaga, de 84 páginas, correspondiente a la Colección “La Saeta” – Libros Cofrades, en el que han participado Rafael Rodríguez Puente, Andrés Camino Romero y Alberto Jesús Palomo Cruz, y un CD de La Saeta digitalizada del período otoñal comprendido entre 1999 y 2016 y del primaveral de 2016, que ha sido patrocinado por Unicaja Banco y la Fundación Unicaja, y ha contado con los servicios de montaje y diseño del Centro de la Tecnología e Imagen (C.T.I.), de la Universidad de Málaga.

Fuente:Agrupación de Cofradías
Foto:Eduardo Santiago-Guerrero Strachan

La Banda de Cornetas y Tambores del Cautivo se presenta en Córdoba


La Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús Cautivo acompañará el próximo Martes Santo a Nuestro Padre Jesús de la Sangre, la Hermandad del Císter de Córdoba. 

En el día de ayer se presentaban en la ciudad califal, ofreciendo un concierto durante la presentación del cartel de la Semana Santa de 2019 de “El Relicario Cofrade” en la Iglesia Conventual del Santo Ángel, en la Plaza de Capuchinos. Los ecos de su actuación ocupan hoy los diferentes portales cofrades de la ciudad cordobesa, donde ya aguardan a que sea Martes Santo.

Foto:@ccttcautivomlg

sábado, 2 de marzo de 2019

La Sangre anuncia su próximo Miércoles Santo

La Archicofradía de la Sangre anunciará en el día de hoy, sábado 2 de marzo a las 20:30 horas su próximo Miércoles Santo. La obra pictórica ha sido realizada por Pedro De la Rua y será presentada por el abogado y cofrade Augusto Pansard en la Parroquia de Santa Cruz y San Felipe Neri, sede canónica de la Archicofradía.

Salesianos bendice su casa hermandad

El pasado domingo 24 de febrero la Hermandad Salesiana de Málaga vivió un día que pasará a la historia de su corporación. Desde esa fecha quedaba bendecida e inaugurada oficialmente su nueva casa hermandad, en la calle Eduardo Domínguez Ávila, frente a su sede canónica, el Santuario de María Auxiliadora.

El pasado Miércoles Santo, los titulares iniciaban por primera vez su estación de penitencia desde las nuevas dependencias, pero fue tras la bendición del obispo de la Diócesis, Jesús Catalá, el pasado domingo cuando ha quedado inaugurada definitivamente. Al acto asistieron el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, el presidente de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga, Pablo Atencia, miembros de la corporación municipal, sacerdotes salesianos y la propia hermandad encabezada por su hermano mayor, Juan Manuel León.

El próximo 15 de marzo, el Santísimo Cristo de las Penas presidirá de forma extraordinaria el Vía Crucis de la familia salesiana con motivo del 125º aniversario de su presencia en Málaga.

Foto: Hermandad Salesiana