En el día de ayer, se reabrían las puertas tras las obras de rehabilitación de San Felipe Neri. Uno de los artistas que allí han dejado su huella para la posteridad nos acerca su obra y nos explica su significado. Es el caso del pintor malagueño Raúl Berzosa, que nos cede a "Incienso y Varal", imágenes de sus pinturas y el sentido de cada una de ellas.
Programa pictórico de San Felipe Neri
El conjunto pictórico de la Iglesia de San Felipe Neri está formado por seis tablas de 365 x 220 cm. situadas en el presbiterio y cuatro tondos de 50 cm. de diámetro situados sobre altares de la nave circular. Todas las obras han sido realizadas al óleo sobre tableros DM.
El conjunto del presbiterio lo forman dos escenas centrales de S. Felipe Neri y cuatro en los extremos sobre la Resurrección de Cristo:
- Éxtasis de San Felipe Neri: En las vísperas de Pentecostés de 1544 se encontraba el santo pidiendo los dones del Espíritu Santo en las catacumbas de San Sebastián. Momento en que San Felipe recibe los dones, cuando vio venir del cielo un globo de fuego que penetró en su boca y se dilató en su pecho. El santo se sintió poseído por un amor de Dios tan enorme, que parecía ahogarle; cayó al suelo y exclamó con acento de dolor: ¡Basta, Señor, basta! ¡No puedo soportarlo más!" Cuando recuperó plenamente la conciencia, descubrió que su pecho estaba hinchado, teniendo un bulto del tamaño de un puño; pero jamás le causó dolor alguno. Experimentaba por tanto un constante Pentecostés.
- Aparición de la Virgen María: Fue siempre de salud delicada. En cierta ocasión, la Santísima Virgen se le apareció y le curó de una enfermedad de la vesícula. El santo había casi perdido el conocimiento, cuando súbitamente se incorporó, abrió los brazos v exclamó: "¡Mi hermosa Señora! "Mi santa Señora!"
S. Felipe Neri renovó y afianzó la Iglesia en Roma ya que se encontraba en decadencia. Oraba numerosas horas, sus misas eran muy largas y la adoración del Santísimo eran de hasta 40 horas.